Opinión

Sin respuestas

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Cuesta entender este momento de Los Pumas. La derrota del sábado ante Australia volvió a marcar, una vez más, que el equipo no la esta pasando bien dentro de la cancha.

Tras un 2020 auspicioso desde el juego y los resultados, la ventana de julio de este año mostró los primeros síntomas de alerta. Más allá de irse en ganador (dos triunfos y un empate), las primeras alarmas vinculadas al juego se encendieron en Bucarest y Cardiff. El equipo no dio buenas señales respecto a la indisciplina y las conexiones en el juego parecieron estar por demás oxidadas para un plantel que había llegado con competencia dispar entre sus integrantes.

El inicio del Rugby Championship volvió a repetir síntomas del pasado, de esos que generan preocupación y que lamentablemente no desaparecen de un día para el otro. La indisciplina tuvo su pico máximo con el récord de 21 penales en contra ante Sudáfrica, en el segundo test de la serie ante los campeones del mundo, en la cual Los Pumas solo pudieron marcar apenas un try, en 160 minutos.

Tampoco hubo mejoría frente a los All Blacks. Ante un rival aún más complejo, los dirigidos por Mario Ledesma no pudieron quebrar el ingoal rival en el primer test y poco pudieron hacer en el segundo compromiso, en donde más allá de algunas mejoras, volvieron a estar lejos en el juego.

La derrota del sábado ante Australia, supuestamente el más débil de los tres rivales en el certamen, volvió a dejar algunos aspectos preocupantes. La indisciplina en momentos claves, la falta de un pateador, y por sobre todas las cosas, la sensación de desigualdad entre dos equipos que hace apenas un año no habían podido sacarse ventajas, encabezaron la lista de cuestiones que no permiten ver un horizonte alentador en medio de la tormenta.

Queda la revancha con Australia y un cierre de año complicado visitando a Francia, Italia e Irlanda. Los Pumas necesitan volver a confiar en sus bases y empezar a mostrar signos de mejoría. Aún falta mucho de cara al principal objetivo, que es el mundial de Francia 2023, pero la presión externa por obtener buenos resultados es cada vez es mayor, y esto sin dudas, no ayuda de cara a un proceso que está atravesando un momento por demás complicado.     

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