Opinión

La pelota si se mancha

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El rugby argentino vivió la semana más convulsionada de su historia. Un homenaje fallido a Diego seguido por una disculpa mal manejada fue la punta del Iceberg para que aparecieran los tweets xenófobos de tres jugadores, y que eso terminara de explotar con la reacción intempestiva de la Unión Argentina y una posterior marcha atrás.

El No homenaje a Maradona parecía encarrilarse tras el pedido de disculpas publicas encabezado por el capitán Pablo Matera, con todo el plantel y staff a sus espaladas. Claramente no fue la mejor decisión, como tampoco lo fue pensar que con una cinta negra de las que usan los electricistas y mirar un pedacito de la película Héroes iba a ser suficiente. Es cierto, ¿quién mide que es suficiente y que no?. La opinión pública y esta vez el veredicto fue contundente.

El tema de los tweets ya fue de otro calibre, con repercusiones tristes y dolorosas. Injustificables por su contenido, pero con un pedido de disculpa pública y con el atenuante de que ocurrieron hace 8 años, cuando la realidad de las redes sociales y principalmente de los jugadores estar otra. ¿Esto es justificarlos por lo que hicieron?. No, en absoluto. Estuvieron mal y pidieron disculpas, y por sobre todo, creo que la conducta de los tres jugadores de aquel tiempo a esta parte ha sido sumamente positiva. Queda entonces en la gente en creerles o no, aunque ¿Desde que lugar tenemos la potestad para poder juzgarlos?.

Finalmente llega la decisión de la UAR y su contramarcha. Apresurado por la presión política, económica y social, el Consejo Directivo actúo una vez mas con desatino. Suspendió de oficio y revoco la capitanía a Pablo Matera en menos de 72 hs. Tiró nuevamente más leña al fuego y perdió credibilidad antes clubes y ex jugadores, quienes salieron a apoyar a los tres apuntados.

El manejo comunicacional tampoco ayudo, las declaraciones del Tano no fueron las mejores y no hubo palabra oficial desde el organismo, más allá de los comunicados, que generaron más polémica que claridad. El hermetismo en estos casos es necesario, pero mal manejado sigue fomentando ese caldo de cultivo que se genera en las redes sociales y que desafortunadamente tuvo escala en los medios nacionales e internacionales.

En el fondo, bien en el fondo, queda un partido ante los Wallabies. Un rival durísimo y despiadado que no le importa lo ocurrido en la trinchera de enfrente. Parece un tema secundario pero debería ser el principal. Hoy el juego y la pelota quedaron de lado, fueron victimas de malos manejos, errores del pasado y del presente. Es cierto, hubo responsabilidades asumidas en algunos casos y pedido de perdón, pero esta vez, lamentablemente, la pelota se manchó.

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